El impuesto indirecto, que en el Perú toma el nombre de IGV, se paga
dependiendo del producto al que se le impone. En todos los casos tanto
vendedores como consumidores terminan pagando impuestos, sin embargo, la brecha
entre lo que ambas caras de la moneda pueden llegar a pagar por un determinado
bien o servicio puede llegar a ser muy amplia. Para averiguar que parte paga la
mayor proporción, los economistas comparan lo que se conoce como la elasticidad
precio de la oferta y la demanda del producto en cuestión. La elasticidad es el
grado de reacción que tiene la cantidad (demandada u ofertada) sobre la
variación de precio. Esta se calcula
dividiendo la variación porcentual de la cantidad sobre la variación porcentual
del precio. Por ejemplo, supongamos que un el kilo de tilapia varía de 20 a 21
soles, mientras que la cantidad demandada varía de 10 a 9,9 millones. Sería tal
que así:
En el caso de la demanda, esta depende de la existencia de bienes
sustitutivos, si el producto es de primera necesidad o de lujo y el tiempo
transcurrido desde la variación del precio. Mientras que, en el caso de la
demanda, la elasticidad dependerá de la disponibilidad de los factores de
producción y también del tiempo transcurrido. Todas las variables previamente
mencionadas son directamente proporcionales a la elasticidad. La cara que
resulte con la menor elasticidad será la cargada con mayor parte del impuesto.
Es importante para los gobiernos entender este proceso de análisis antes de
implementar medidas como el impuesto selectivo al consumo, ya que podrían llevar
a resultados contraproducentes.
Imagen recuperada de Econlink el 22 de junio del 2018 de https://www.econlink.com.ar/definicion/elasticidadprecioof.shtml
Gabriel Gálvez.
|
Krugman, P.,
Wells, R. y Olney, M. (2012) Introducción a la Economía. (G. Pérez, trad.).
Barcelona: Editorial Reverté. (Original publicada en New York en el 2006)
Comentarios
Publicar un comentario